
Cuando nos toca hacer referencia a los precios de un determinado bien, influyen muchos factores que lo determinan, costos, ganancias, gastos, otros, pero bien se debe determinar que es el precio al detal y por ende qué es el precio mayorista, dos aspectos diferentes que se deben entender.
Entendemos por precio al pago que se suele asignar a un producto o servicio en el momento de realizar una compra, o a la cantidad de dinero que se cancela cuando se goza de un servicio. Por ende, ambas partes que participan en una operación comercial deben encontrarse de acuerdo para ejecutar la acción.
Pero, ¿Qué pasa cuando nos referimos al precio al por mayor o precio mayorista? Este último tiene que ver cuando una persona paga cierta cantidad de dinero por la compra de una cantidad grande de productos.
Queriendo decir con esto que existen precios al mayor y precios al por menor, que desde luego no son los mismos.
¿Por qué existen precios de mayoristas?
Al hacer mención a los precios al mayor o de mayoristas es cuando estos vienen de los propios fabricantes y los distribuidores de los productos, a los cuales se les compran grandes lotes de mercancías o productos.
¿Dónde se pueden encontrar productos al por mayor?
Seguramente pensarás que una compra de productos al por mayor, pueden ser adquiridos en cualquier lugar, más no es así. Existen tiendas especializadas en el mundo que se dedican exclusivamente a ofrecer productos en cantidad.
Adquiriendo mercancía en estos establecimientos te permiten obtener un ahorro bastante significativo en el cual podrás tener un considerable descuento, que no lo vas a obtener al realizar una compra al detal o como se llama a granel.
La única diferencia existente entre una compra a granel de una al por mayor, es que en esta última deberás comprar por cajas o bultos y por ende hacerlo ante el fabricante o al distribuidor.
Ventajas del precio que ofrecen los mayoristas
Comprar a precio de mayorista implica de gozar de ciertas ventajas, vamos a conocerlas:
- Los precios son más baratos o más bajos: esto es simplemente, porque no están involucrados los canales de distribución.
- Se puede negociar los precios: si se compra directamente a un mayorista, puede jugarse libremente con los precios, especialmente porque se encuentran involucrados un gran volumen de productos o mercancías.
- Se puede obtener costos de envío mucho más económicos: esto básicamente ocurre porque se está comprando en grandes cantidades, cuando es así, incluso el propio mayorista o fabricante puede enviar las cantidades de producto a costos realmente muy bajos e incluso de forma gratuita.
A modo de conclusión
Con la intención de tener muy claro, lo que se ha tratado hasta ahora, se puede decir que es el precio mayorista o al por mayor, aquel que involucra cierta cantidad de dinero que cancela un minorista por un determinado producto.
Es relevante conocer que el precio mayorista fluctúa con base en las condiciones que se mantienen en el mercado y desde luego se encuentran sujetos a la disponibilidad de los productos.
Qué debe indicar una tarifa mayorista
Comprueba si el importe corresponde a unidad, caja, kilogramo, palet o lote completo. Pregunta por mínimos, escalas de cantidad, impuestos, transporte y vigencia. Dos números no son comparables si describen formatos o condiciones diferentes.
La tarifa puede variar por volumen, surtido o servicio. Una reducción por comprar más debe evaluarse junto con el compromiso total y la cantidad que puedes vender. Un precio unitario inferior no siempre produce un menor coste para el negocio. Para preparar una propuesta concreta, consulta cómo negociar precios con un proveedor.
Ejemplo de comparación por unidad recibida
Una oferta de 100 unidades a 4 euros con 50 euros de transporte cuesta 4,50 euros por unidad recibida. Otra a 4,30 euros con transporte incluido cuesta 4,30 euros, siempre que producto, estado y tratamiento de impuestos sean equivalentes. La segunda es más barata en ese ejemplo aunque su tarifa de producto sea superior. Para interpretar estas cifras, comprueba cómo calcular el margen de beneficio de la operación.
Después añade los gastos de venta para estimar la contribución. El precio mayorista es el punto de partida de la compra; no representa el beneficio que obtendrás al revender ni acredita por sí solo que la oferta sea competitiva. Al fijar una tarifa de reventa, revisa cómo calcular el precio de venta y el margen.